El Conejo (o Liebre, como se llama en la mitología china)
es el emblema de la longevidad. El Conejo simboliza la gracia, los buenos modales,
el consejo sano, la bondad y la sensibilidad. Una persona nacida bajo este signo
llevará una vida tranquila, generalmente en paz y en un ambiente armónico.
El Conejo
es reservado, tiene temperamento artístico y es muy minucioso. Sin embargo,
no está exento de ser callado, silencioso, a veces triste y ajeno a su
ambiente incluso indiferente a su prójimo.
El Conejo es sumamente afortunado en los negocios. Su aguda
percepción
comercial, además de una gran capacidad de negociador, le asegurarán
un rápido ascenso en cualquier carrera.
Pese a su naturaleza tranquila y aparentemente dócil, una persona de
este signo es de una seguridad en si misma poco menos que narcisista. Persigue
sus objetivos con obcecada determinación, pero de tal manera que siempre
pasa desapercibido. En ocasiones, el Conejo puede parecer un poco lento, pero
eso se debe a su sentido de la discreción.
La mujer Conejo es muy considerada con sus amigos, excelente
chica para trabajar con ella, salir de compras o simplemente, pasar un rato.
Es muy cálida
e ingeniosa y su compañía es siempre un descanso. Mientras todos
se enloquecen por llegar a alguna parte, la mujer Conejo considera que mañana
todo seguirá igual, entonces, ¿para qué tanta prisa?
En resumidas cuentas, el Conejo es quien realmente sabe vivir
y está más
que dispuesto… a dejar vivir. No dudes que mentalmente no dejará pasar
ningún detalle, ni errores ni aciertos. Pero si lo que evalúa no
es tan grave ni irreversible, de todo corazón te lo dejará pasar.
Es un rasgo que le hace un ser querido y popular.
No esperes del Conejo que salga a luchar por ti; eso sería pedirle
demasiado. Te prestará dinero, si lo tiene, pero no mucho más que
eso. Y si te pones demasiado pesado puedes dar por seguro que encontrará una
manera elegante para desaparecer de tu vida. Mientras pueda hacerlo, el Conejo
elegirá la vida fácil y relajada. Usará ropa suelta y cómoda.
Siempre a la última moda y en lo posible que no pase desapercibida.
El Conejo es afable, capaz de desplegar todo su encanto en
alabanzas y elogios hacia su anfitrión mientras (no dudes que lo hará)
se bebe su mejor vino.