La Serpiente confía generalmente en su propio juicio
más que en ningún consejo desde fuera y lo más frecuente
es que tenga razón. La Serpiente es un signo kármico; su vida comienza
y termina en el triunfo o en la tragedia y aunque lo niegue, es muy supersticiosa.
Es muy poco probable que un nativo de este signo tenga problemas de dinero; siempre
consigue lo que necesita..
En el caso que sufriera pérdidas importantes,
seguramente esa situación no se volverá a repetir ya que la Serpiente
aprende rápidamente. Puede llegar a compensar las perdidas a una velocidad
sorprendente y en general es muy prudente en los negocios. Es posible que, si
una Serpiente sufre privaciones extremas en su juventud, no logre superarlo jamás,
razón por la cual puede convertirse en un ser fanatizado por la avaricia.
Por naturaleza la Serpiente es escéptica, pero procura no demostrarlo.
Cuando la Serpiente se llena de cólera y rabia, su odio no tiene límites,
su enemistad encubierta y silenciosa suele quedarse profundamente arraigada.
Su desagrado se manifestará más en un directo desprecio que en
una discusión acalorada. No hay manera de anticipar los movimientos de
la Serpiente. Está siempre un paso delante de cualquier premonición;
tiene el poder de esperar al momento ideal y exacto de la venganza.
La mujer Serpiente es de una belleza clásica y serena, con una personalidad
tranquila y segura de sí misma, y aunque muchas veces produzca una impresión
totalmente diferente, de indolencia y pereza, no tiene nada de eso - su cerebro
siempre está en funcionamiento.
Su talón de Aquiles es sin duda alguna su sistema nervioso y el aparato
digestivo. Detrás de una presencia impecable muchos de estos nativos son
víctimas de úlceras de estómago o de colapsos nerviosos
debido al gran nivel de stress que soportan a lo largo de su vida.
En cuanto a la pareja, también se guiará por sus propias normas.
Admira el poder y todo lo que ello representa incluyendo lógicamente el
dinero, y si ella sola no puede conseguirlo se casará con quien lo tenga.
En todo caso, independientemente de lo rico o pobre que sea su compañero,
ella pasará a convertirse en su mejor capital. Y en caso de que él
no haya logrado todavía una posición pero tenga las posibilidades,
su esposa Serpiente logrará como sea llevarle al éxito. Se aprenderá lo
que sea necesario, actuará como una perfecta directora de campaña,
sin dejar de señalarle agudamente cada oportunidad que se le presente
en el camino. Con una guía semejante, al hombre se le hará el campo
orégano para salir adelante.