Vamos dejando huellas que otros podrán seguir, siempre pintando estelas que vuelven al mar un instante después. Trazamos los caminos que a Roma siempre irán, más tarde es el destino quien pone a la 'i' otro punto de más.
Grita, si estás vencido. Salta, si ves el miedo. Canta, si hay un amigo que pueda ofrecer un pedazo de cielo.
Vamos dejando a un lado lo que nos hace sufrir: puede ser la locura que nadie puede impedir. Cuando se agote el tiempo y no queden más verdades que las del sentimiento, aún puedes jugar con tu pasado.
Grita, si estás vencido. Salta, si crece el miedo.