Hija de un operario de fábrica y de una ama de casa que vendía productos cosméticos a domicilio, Sharon Vonne Stone (su nombre completo) ya comenzó a demostrar su inteligencia superior desde muy niña. Su cociente intelectual de 154 le llevó a formar parte de una asociación de niños superdotados.
Estudió gracias a una beca arte y escritura en la Universidad de Edinboro (Pennsylvania). En esta universidad logró entrar gracias a sus buenas calificaciones escolares a la temprana edad de 15 años.
En la segunda mitad de la década de los setenta comenzó a trabajar como modelo, compaginándolo con sus estudios de interpretación. Durante los ochenta comenzó a trabajar en el cine con pequeños papeles, y no fue hasta la década de los noventa cuando su nombre empezó a tener una posición privilegiada en las carteleras.