En el colmo de la asquerosidad y en la cima de la repugnancia que puede alcanzar un ser humano este degenerado se saca leche por el ojo. Sí, discúlpeme señora que se lo diga así.
Si no hay una ley que prohíba escupir leche con los ojos debería haberla. Zhang Yinming es capaz de beber por la nariz y escupir luego por los ojos a una distancia de hasta dos metros. El hombre exhibe su imperdonable talento sin pudor alguno y no contento con ello incluye en su espectáculo del horror el inflado de globos con los oídos. Sí, dos al mismo tiempo, para más datos...