No
existen dulces verdaderamente dietéticos
porque incluso los así llamados
tienen partes de azúcares simples
o complejas de las frutas u otros endulzantes
artificiales que se agregan al producto
terminado. Esto es porque todavía
no existe un edulcorante que pueda ser
sometido a altas temperaturas sin que
cambie su composición, alterando
de esta manera el sabor del producto
terminado.