En su carné de identidad aparece el nombre de Ana Victoria García Obregón, nacida el 18 de marzo de 1955 en Madrid, en el seno de una familia de clase media alta. Su madre, Ana Obregón Navarro, también aparece en ocasiones en los medios de comunicación, mientras que su padre, el arquitecto Antonio García Fernández, se mantiene al margen del mundo del espectáculo. Antonio (fundador de la constructora Jotsa y de la inmobiliaria Prosa, en la que su hija ejerció un cargo ejecutivo) transmitió a Ana y a sus dos hermanos la filosofía del esfuerzo personal y el interés por los estudios.
En efecto, Ana Obregón ha sido siempre una buena estudiante. Se licenció como segunda mejor de su promoción en Biología, carrera de la que llegó a realizar una tesina, y le faltó un año para terminar los estudios de Veterinaria. Además, tiene un master en Dirección de Empresas, habla varios idiomas y desde pequeña ha cultivado su vena artística con clases de ballet, piano y Arte Dramático, aunque en alguna entrevista no ha dudado en afirmar que cambiaría su vida como personaje de la farándula: "Plantéame un trabajo de investigación como bióloga, enamoradísima de mi marido, con un hijo.".
Sin embargo, los últimos treinta años de la vida de Ana se basan en su trabajo para el público. En su primer año de universidad, fue descubierta por una cazatalentos que le dio una tarjeta para trabajar como modelo, actividad que la llevaría a Londres. Posteriormente, viajó a Estados Unidos, donde estudió en el Actor's Studio de Nueva York y participó en películas como 'Bolero', protagonizada por Bo Derek. En Hollywood conoció también a Robert de Niro y a Steven Spielberg , entre otros, una etapa que ella recuerda como "feliz y emocionante".
Desde 1979 y hasta 1998, Ana Obregón formó parte del reparto de más de una decena de films, si bien a mediados de los ochenta se centró en la televisión, medio en el que consolidó su éxito en la década de los noventa con series como 'Hostal Royal Manzanares' y 'A las 11 en casa' y, en especial, con el programa '¿Qué apostamos?'. En los últimos años, la madrileña ha triunfando en Televisión Española con la serie 'Ana y los siete', proyecto que ella misma ideó y que considera su mayor éxito profesional, hasta el punto de definirlo como un "milagro".
Sin embargo, el espacio también ha sido centro de la polémica. Hace poco, Ana Obregón ganó un juicio a la productora de 'Ana y los siete', que quería emitir cuatro capítulos sin su colaboración y cambiar el desenlace. Antes de su estreno, aparecieron unas fotos de Ana besándose dentro de un coche con Micky Molina, que trabajaba en la serie. Por enésima vez, Ana volvía a enfrentarse a los juzgados y volvía a ganar, por lo que la revista 'Sorpresa' tuvo que indemnizarle con 30.000 euros.
A pesar de su intensa vida amorosa, esta mujer "todoterreno" -actriz, presentadora, guionista y productora de televisión- señala haber fracasado como compañera sentimental, si bien defiende a capa y espada su papel como madre. Su hijo Álex, nacido de su convivencia de más de tres años con el conde Lecquio, es su apoyo en los momentos difíciles y, junto a su afán de superación, su razón para enfrentarse a los baches profesionales y personales. Sin embargo, Ana se arrepiente de haber posado con él cuando era más pequeño y se lamenta del acoso mediático al que el niño ha estado siempre sometido.
Ana García Obregón lleva también esta actitud al terreno laboral. No ha hecho más que terminar 'Ana y los siete' cuando ya está preparando una nueva serie para televisión, que se rumorea que será una versión de 'Sexo en Nueva York'. Por el momento, la actriz está pasando unos días de descanso en Mallorca, isla que acostumbra a visitar en verano, en compañía de su hijo, luciendo tipo a los cincuenta años e intentando ser un personaje anónimo.